← Volver al taller

DETRÁS DE LA MARCA

Un poco de trasfondo.

Zeniso

En 2020 empecé a aprender C++ con videos de YouTube, cuando quería hacer juegos en Unreal Engine. En 2023 empecé CS50 (la Introducción a las Ciencias de la Computación de Harvard) y en 2024 me certifiqué con un proyecto final inspirado en Skyrim: un juego de combate por turnos que se juega desde la consola. Lo puedes ver aquí. En mayo del 2025 entré a llevar Ingeniería en Desarrollo de Software y empecé a construir NEXUS. Aunque, técnicamente, estuve aprendiendo a programar desde la escuela con Micromundos y Scratch.

La tecnología siempre estuvo presente, al punto de que siento que nací y ya estaba jugando. Crecí con los juegos de PlayStation 1 y PlayStation 2 porque mi hermano siempre tenía la consola prendida: Crash Bandicoot, Syphon Filter, Metal Gear Solid 1. Los jugué también, aunque era muy pequeño para entender bien qué estaba haciendo, pero me encantaban.

Después llegó mi primera PC, y Valve se volvió todo mi mundo

Tan pronto conseguí mi primera PC, los juegos de Valve eran prácticamente todo lo que conocía. No sé exactamente cómo pasó, pero para mis 14 años ya tenía 1,234 horas en Dota 2, un número que inmortalicé en una publicación de Facebook, porque se sentía demasiado perfecto como para no capturarlo.

Overlay de Steam mostrando 1,234 horas jugadas en Dota 2, última partida hoy, compartido en una publicación de Facebook de 2016
1,234 horas. A los 14. Inmortalizadas para siempre.

También recuerdo que la búsqueda de partida de Dota 2 tenía un bug donde se quedaba "buscando partida" durante 99 minutos seguidos, sin llegar a ningún lado.

Cliente de Dota 2 atascado buscando una partida, con el contador subiendo hasta 99 minutos
Todavía buscando. Buscando por siempre.

Una computadora sostenida con fe

Todo esto corría en una computadora terrible, con un Pentium Dual Core, RAM DDR3, y una "poderosísima" GTS 450 que generaba una incompatibilidad tan mala que mi PC tardaba más de una hora en encender. Me iba a bañar, desayunaba, volvía, y todavía no había encendido. Tiempo después descubrimos por qué: la motherboard era PCI Express 1.1 y la gráfica usaba PCIe 2.0.

Caja de la tarjeta gráfica Gigabyte GeForce GTS 450 1GB GDDR5, compartida en una publicación de Facebook de 2015
La tarjeta gráfica responsable de una hora entera de arranque.
La tarjeta gráfica Gigabyte GTS 450 recién desempacada, sobre su empaque de espuma
Desempacada y lista para dar problemas.

Nada de eso me impidió comprometerme por completo con ser gamer: hacer "speedruns" ganando TES4: Oblivion a nivel 4 antes de instalar Skyrim por primera vez, o hacer rage quit en redes sociales insultando directamente a Gabe Newell por darme un cooldown de búsqueda en CS:GO después de que el juego se me crasheara y no lograra reconectar.

Publicación de Facebook de 2016 con una captura de Steam mostrando un cooldown de matchmaking competitivo de CS:GO, culpando a Gabe Newell porque el juego se crasheó
Gabe Newell me hizo esto, personalmente.

Planear una descarga como operación militar

Descargar un juego en esa época había que planearlo con anticipación. Recuerdo cuando mi hermano compró MGSV: The Phantom Pain y lo descargábamos a 100 KB/s, diciendo cosas como "dejemos la compu prendida, lo jugamos pasado mañana", y hablando en serio.

Biblioteca de Steam descargando Metal Gear Solid V: The Phantom Pain a baja velocidad, con Dota 2 en cola detrás, compartido en una publicación de Facebook de 2015
14 horas y 10 minutos restantes. Sin ningún drama.

Y por supuesto, muchas horas también se fueron en otros mundos, persiguiendo cuentas "PREMIUM" y el orgullo que venía con ellas.

Launcher de Minecraft de 2012, iniciando sesión en una cuenta premium, compartido en una publicación de Facebook con el texto 'disfrutando mi PREMIUM'
Cuenta premium, desbloqueada. El yo de 2012 estaba feliz.
Captura de Minecraft 1.4.2 con un personaje usando armadura verde teñida, compartida en una publicación de Facebook de 2012 con el texto 'VIVA LA 1.4.2'
Minecraft 1.4.2. Armaduras teñibles. Todo un acontecimiento en su momento.

De Skype a mi propio software

Crecí, y pasé por Skype, Ventrilo, RaidCall y TeamSpeak: todas las herramientas de "hablemos mientras jugamos" que existían. Con el tiempo me cansé: me cansé de quedarme sin internet y no poder hacer las cosas que de verdad me gustaban, como transmitir mi pantalla o jugar en LAN con mi hermano de la forma más simple posible, en vez de depender del chat de texto del juego, si es que traía uno.

Y esa frustración con cada herramienta de comunicación que había usado es justo de donde nació la idea de NEXUS: mi propio software, con todo lo que de verdad quiero y necesito.